Como una hermosa orquídea
exhalas tu
esencia
que me
embriaga y cautiva.
Siento
entonces deseos
de abrazarte,
acariciarte,
jugar con los
poros de tu piel,
sentir y oler
tus cabellos,
zambullirme
en los lagos
de tus ojos
verdes,
beber la miel
de tus besos,
y cabalgar
sobre un Unicornio
hasta
alcanzar las estrellas más remotas.
©Javier Carrasco 2014
