viernes, 23 de octubre de 2026

El mundo en retroceso

Javier Carrasco

 

 

   

   Los niños de mi generación creíamos que en el año 2000 los coches volarían y que se podría realizar viajes espaciales por todo el sistema solar en naves que irían a la velocidad de la luz. Nada más lejos de la realidad. La carrera espacial tan sólo fue una manifestación más de poderío de las dos grandes potencias que regían el mundo, otro producto más de la llamada “guerra fría” . De igual manera, todos creíamos que tras el fin de la II Guerra Mundial la ideología nazi y el horror que generó serían definitivamente erradicados de la faz de la tierra. Otra equivocación: no hay más que ver cómo en la actualidad la extrema derecha y su reino de odio y racismo se está extendiendo de nuevo por todo el mundo sin que nadie mueva un dedo.

   Los historiadores hablan de “constantes históricas” ciclos que se repiten en la linea del tiempo y que vienen a coincidir con periodos de bonanza económica o de crisis. En la actualidad nos encontramos de lleno en el segundo caso. Se trata de un periodo que se asemeja como dos gotas de agua al conocido como periodo de entreguerras (I y II Guerras Mundiales) del siglo XX, con el auge del nazismo, el fascismo y finalmente la guerra a escala internacional.

 


 

 

  En época de “vacas flacas” se activa el conservadurismo, emergen los nacionalismos patrióticos y los gobernantes salvapatrias, se persigue a las minorías, demonizándolas, haciéndolas culpables de todos los males, y en lo económico se aprovecha para dar rienda suelta a un capitalismo salvaje y depredador de “sálvese quien pueda”, donde no hay cabida para el estado de bienestar ni las medidas de apoyo social para las clases más desfavorecidas. Se busca que el estado protector no intervenga en la economía y que sea el neoliberalismo (la peste del siglo XXI, como a mi me gusta llamarlo) quien imponga sus despiadadas leyes.

 


Así pues, fruto de esta situación, se aprecia como figuras patéticas, que rayan en el esperpento y la zafiedad, se hacen con el control del poder político y económico con pleno consentimiento, sobrándoles la democracia, a la cual aborrecen porque ponen sus intereses en entredicho y en su infinito narcisismo tienden a convertirse en tiranos que se eternizan en el poder.

Por otro lado, resulta penoso como tanto en nuestro país como en el exterior muchos jóvenes (aunque no todos, por suerte) se dejan atrapar por mensajes xenófobos y de odio, simpatizando y jugueteando desde su infinita ignorancia con estas ideologías que ya repetidas veces se ha visto que no conducen a nada bueno.

 


 


    Yo me considero optimista, sin dejar de ser realista, y creo que hay esperanzas de que, como hasta ahora ha venido ocurriendo, termine imponiéndose el racionalismo, que en definitiva es lo que nos ha hecho avanzar como especie y protegernos del exterminio. Gracias al conocimiento científico se puede echar por tierra todas esas corrientes que ponen en duda lo que ya se ha demostrado como verdades físicas y universales, y que no persiguen otro fin que devolvernos al oscurantismo y la superstición, a través de los bulos, las mentiras y la desinformación, herramientas idóneas para el manejo y manipulación de las masas aletargadas. Racionalismo, espíritu crítico, democracia, libertades, son las herramientas de las que disponemos para librarnos de esta lacra. En nuestras manos está protegerlas y estimularlas.


 

   Justo mientras redacto este artículo surge la noticia de que en Serbia, país que por desgracia aún no ha olvidado los horrores de la guerra de los Balcanes, un grupo de jóvenes estudiantes universitarios, artistas e intelectuales han formado una lista para presentarse a las elecciones de su país e intentar desbancar al actual gobernante, un líder ultranacionalista antidemocrático. Desde aquí les deseo la victoria, pues siento que están en el buen camino.

martes, 16 de abril de 2024

Campanas del Infierno


Johnny “Metralla”es un “heavy” incondicional. Él y sus amigos se sienten atraídos por el satanismo. Una noche acuden a una fiesta satánica que se celebra en un antiguo sanatorio para tuberculosos, situado en un lugar remoto de la sierra. Richard, su amigo del alma, desaparece en extrañas circunstancias y Johnny y su basca se lanzan a una búsqueda desesperada a las puertas del abismo.

Campanas del Infierno es un thriller que alterna dosis de humor e intriga a partes iguales, suponiendo otra vuelta de tuerca para el género del suspense, que conducirá al lector de forma irremediable al Averno.

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martes, 17 de octubre de 2023

Viaje a Egipto

 

Javier Carrasco



  Egipto es un país que sorprende, por múltiples razones: su majestuoso pasado milenario, el río Nilo y sus implicaciones geográficas, históricas, culturales, y cómo no, la situación de Egipto en la actualidad, que choca de manera colosal con su glorioso pasado.

    Mi primer contacto con la antigua civilización egipcia fue en el colegio, cuando estaba en primaría y un joven profesor, D. Orlando, nos explicaba por primera vez ( con espléndidos dibujos y esquemas en la pizarra que yo copiaba en mi cuaderno con verdadera pasión) cómo se vivía en la tierra de los faraones muchos milenios antes de Cristo. Lo hizo tan bien que despertó en mí no sólo el interés por esta fascinante civilización única, sino el amor a la Historia en general que aún perdura.

 

            

 

  Sin lugar a duda lo primero que deja boquiabierto al viajero que pisa Egipto (“Kemet”para los antiguos egipcios, que significa “la tierra negra”, en referencia al fértil barro del Nilo) son las reminiscencias arquitectónicas (templos, pirámides, necrópolis), artísticas (tumbas, relieves, jeroglíficos) y culturales (momias, papiros, utensilios)que han llegado milagrosamente hasta nuestros días enterradas en las ardientes arenas del desierto (Deshret, “la tierra roja).


 

 

 

 


 

  Por otro lado, Egipto no existiría sin la presencia del Nilo, entre los ríos más largos y caudalosos del mundo, que proporciona vida a lo largo del vasto desierto, encontrándose la mayor parte de la población extendida en pueblos y ciudades situados en sus orillas. Llama mucho la atención que sus aguas no sean engullidas en ningún momento por el infinito desierto de arena que atraviesa durante miles de kilómetros. Su importancia se hace vital tanto en la antigüedad como en el presente.


 

  Hay que advertir al viajero que el Egipto actual es un país donde el índice de pobreza es alto y esto se ve claramente en los pueblos y ciudades que visitemos. Sin embargo, hoy por hoy es seguro, se respeta mucho al turista, porque es una de las principales fuentes de ingreso para los diezmados bolsillos egipcios y su economía al borde del colapso.


    Personalmente, la experiencia de viajar a Egipto ha sido muy gratificante, no sólo por el impacto del contacto con sus pirámides, templos y tumbas in situ, sino porque es un país tan único y diferente que es como viajar a otro planeta. Es un viaje que deja huella. Curiosamente, desde mi regreso rara es la noche que no sueño con el antiguo o el actual Egipto. Percibes claramente lo necesario y enriquecedor que resulta leer y viajar para nuestras vidas.


 


domingo, 6 de agosto de 2023

En defensa del tapeo almeriense

 J. Carrasco.


Todo el mundo que ha estado en Almería y provincia sabe lo bien que se tapea. Los bares y restaurantes disponen de cartas de tapas variadas que hacen las delicias de la clientela y que van incluida en el precio de la bebida. De hecho la tapa es la joya de la corona de la gastronomía almeriense, una auténtica seña de identidad reconocida internacionalmente.

 


 

Ahora bien, a partir de la pandemia de la covid-19, algunos bares, sobre todo los ubicados en el centro de la capital, se han querido convertir en “restaurantes”en detrimento de la tan querida tapa, que ahora ha venido a ocupar un lugar marginal en todos los sentidos, pues ya no se le dedica la atención del periodo prepandémico. Algunos empresarios del sector argumentan que la tapa ya no es rentable y apuestan por los platos y raciones propios del restaurante. Así que en Almería capital al menos, el tradicional bar de tapeo peligra, cuestión ésta bastante triste, por el renombre que la tapa siempre ha dado a la provincia. Lo de que “la tapa ya no es rentable” a mi me suena a cuento chino, pues los bares de barrio y de la mayoría de los pueblos de la provincia las siguen sirviendo para regocijo del consumidor. Pensando un poco hay maneras de que sea rentable, todo es proponérselo. Y lo que me parece abusivo es que un bar, que no es restaurante, quiera funcionar como tal, así que ni lo uno ni lo otro, en perjuicio de la calidad y del buen servicio al cliente.

 


 

Particularmente, he decidido no visitar esos establecimientos que discriminan a la tapa y a los amantes de la misma, recordándoles el sabio refrán: la avaricia rompe el saco.


domingo, 30 de julio de 2023

España frena en seco al fascismo

 


J. Carrasco.

El pasado 23 de julio de 2023, a una semana de la fecha de publicación de este artículo, tuvo lugar en España un hecho sin precedentes en todo el territorio de la Comunidad Europea: por medio de las urnas España dijo no al avance de la extrema derecha. En unos comicios con unos resultados muy ajustados, donde el Partido Popular obtuvo el mayor número de votos, declarándose como ganador pero sin mayoría absoluta, ni posibilidad de alcanzarla mediante pacto con la ultraderecha, por lo que se trata de una victoria amarga.

Tras el descalabro del bloque de la izquierda en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 28 de mayo, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez (PSOE) en una sorprendente y a primera vista arriesgada maniobra anunció la disolución de las Cortes y el adelanto de las Elecciones Generales que en un principio iban a celebrarse en noviembre de este año. Al mismo tiempo, comenzaron a establecerse pactos entre el partido conservador PP (parte de su electorado todavía adicto al franquismo) y el partido de extrema derecha fascista Vox, para hacerse con ayuntamientos y comunidades autonómicas. Como consecuencia de esos pactos, no tardaron en saltar a los medios libres (no pertenecientes al bloque de la derecha) bochornosos casos de atropello a los derechos LGTBI, a la libertad de expresión cultural, llegándose a prohibir obras literarias de autores clásicos y representaciones teatrales así como el fomento del odio y del miedo frente a grupos minoritarios. No obstante, ya el bloque de la derecha y la ultraderecha se había caracterizado por ejercer durante toda la legislatura del gobierno de coalición de la izquierda, al que calificaban de “gobierno Frakenstein”, siempre ágil en el manejo del insulto y la descalificación, una oposición destructiva, basada en la insolidaridad y el juego sucio, incluso durante los momentos difíciles de la pandemia, adoptando un papel que rayaba en el infantilismo, el negacionismo y la más absoluta imprudencia e insolidaridad, al más puro estilo “trumpista”. La mayoría de los medios propiedad y afines al bloque de la derecha llegaron incluso a blanquear posturas claramente fascistas y nazis de algunos dirigentes sin tapujo alguno.

Con estos antecedentes y ante la perspectiva del avance de la ultraderecha con la amenaza de abolir derechos democráticos alcanzados y ya consolidados, así como la evidencia de un retroceso inminente a épocas oscuras ya superadas, la población progresista se movilizó, viendo claramente que en una democracia como la nuestra la manera de frenar esta amenaza era acudir masivamente a votar a aquellos partidos progresistas que apuestan por avanzar hacia el futuro en un marco de igualdad y de entendimiento democráticos.


 

Con unos resultados electorales de claro empate entre la derecha y la izquierda se abre ahora un periodo complejo en el que ambos candidatos intentarán buscar pactos políticos que los conduzcan a la presidencia del gobierno. Ojala´ que el bloque progresista encabezado por Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones,Yolanda Díaz (SUMAR) consigan los apoyos suficientes para reeditar el gobierno de coalición que, aunque la derecha obstinadamente lo niegue, ha conseguido sacar al país de la pandemia de manera honrosa, obteniendo auténticos logros con la aprobación de leyes beneficiosas para el conjunto de la sociedad, como ha sido la de la reforma laboral o la ley del solo sí es sí contra el maltrato machista.

 


 

En caso de que ninguna de las negociaciones de los candidatos prosperen habrá que repetir las elecciones el próximo mes de diciembre, coincidiendo con las navidades, que se presentarían bastante atípicas. Personalmente, no me importaría ir a votar zambomba en mano, o formar parte de una mesa electoral comiendo turrón.


 

jueves, 15 de junio de 2023

La derecha española

 


J. Carrasco.

  Es una constante histórica que en periodos de crisis las sociedades se vuelvan conservadoras. Es lo que ha venido ocurriendo en buena parte del mundo desde el estallido de la crisis bursátil del 2008, de la cual muchos países, entre ellos España, no ha terminado de salir. Desde entonces en Europa y en América ha habido un claro resurgir de movimientos políticos asociados a la extrema derecha, que entroncan con el nazismo y el fascismo de la primera mitad del siglo XX, repitiéndose una serie de comportamientos afines a aquellas ideologías: nacionalismo anacrónico y ciego en la era de la globalización, racismo visceral y políticas sustentadas en el miedo y el odio hacia los que piensan de manera diferente.

 Por desgracia, este fenómeno también ha tenido su repercusión en nuestro país. Para empezar, España fue el único país europeo donde no fue derrotado ni el fascismo ni el golpista que atentó contra el gobierno legítimo de la II República, al cual aniquiló. A la muerte del dictador, tras una vida ostentosa, con las manos manchadas de sangre hasta el último momento, tuvo lugar la llamada Transición que algunos consideran ejemplar, pero que no estuvo exenta de lucha, pues había sectores adictos al régimen que no estaban por la labor de democratizar al país, y que en nuestros días parte de la derecha ha querido “blanquear” a pesar de las atrocidades ocurridas, entre ellas el asesinato de abogados laboristas en Atocha, Madrid. Igualmente, miembros de la policía franquista, torturadores, no sólo permanecieron en el cuerpo, como si nada hubiera pasado, sino que además fueron condecorados con medallas ya en la democracia.

  Estas características específicas de nuestra historia ha provocado que la derecha, en un amplio porcentaje, siempre ha estado vinculada a la dictadura y no ha llegado a alcanzar plenamente su esperada madurez democrática en la actualidad, como sí ha ocurrido en Francia, Alemania y otros países de la Europa central. Un indicador de que esto es evidente lo tenemos en el PP, partido de derechas que no ha puesto ningún cordón sanitario para evitar el avance de la extrema derecha, con la cual ha pactado para formar gobiernos autonómicos y municipales, anunciando ya que seguirá el mismo modelo para las Elecciones Generales del 23j. Ésta es la diferencia con la derecha europea, verdaderamente democrática que sí veta a la ultraderecha.

    Otro factor sui géneris de la derecha antidemocrática española es la no aceptación de que la izquierda gane las elecciones o pacte para gobernar. Así lo ha venido demostrando desde el inicio del gobierno de coalición de izquierdas, encabezado por el socialista Pedro Sánchez, ejerciendo una oposición destructiva sin descanso, ni siquiera durante lo peor de la pandemia, que de manera insolidaria e irresponsable actuó siempre en contra de las medidas adoptadas por el gobierno para paliar sus mortíferos efectos (miles de ancianos murieron en residencias sin recibir atención médica en la comunidad de Madrid gobernada por Ayuso), o acusando incansablemente a la coalición de inconstitucional, ilegal, golpista, social-comunista, bolivariana, “gobierno Frankestein,” etc, por no hablar de los insultos y fomento del odio hacia el propio Pedro Sánchez y otros miembros del gobierno, o incluso querer resucitar a la ya extinta banda terrorista ETA. Todo ello orquestado desde redes sociales y plataformas mediáticas expertas en la difusión de “fake news”, al más puro estilo "Trump".

  La derecha anti democrática española del PP se ha quitado finalmente la máscara y ha optado por pasearse al borde del precipicio. No han hecho más que empezar y todo apunta a que no tardarán en arrepentirse de tan malograda elección.






domingo, 4 de junio de 2023

Tormenta de mierda

 

 
 

Una tormenta de mierda arrasa

el país de norte a sur, envenenando

el aire y el ánimo con brisa pestilente.

Oscuros salvapatrias de tres al cuarto

emergen como hongos fétidos

enarbolando sus banderas de odio

hacia el que piensa diferente, tachándolo de traidor

desmembrador del suelo patrio,

o al que viene en busca de esperanza

huyendo de la pobreza y el hambre.

Odio hacia niños indefensos en

necesidad de educación y del cariño

que echan en falta en su tierra devastada

para luego darse golpes de pecho en los templos.

Sobre odio, mentiras y bulos construyen

el pilar sobre el que quieren ostentar

el poder de la corrupción y la manipulación,

en detrimento de la razón y los valores

democráticos, enemigos acérrimos de las libertades.

Líderes de pacotilla, casi analfabetos,

alardean de una libertad inventada, hueca e insolidaria

consistente en tomar cañas y bocadillos

de calamares en las terrazas de los bares,

mientras miles de ancianos mueren

a causa de la pandemia, privados de atención médica.

Masas de borregos ciegos se dejan arrastrar

por cantos de sirenas que les conducen

de manera inexorable hacia los arrecifes,

dinosaurios que vitorean y aplauden

al meteoro que en breve los eliminará,

indiferente, de la faz de la tierra.

La cuestión es ¿deseamos que la

tormenta de mierda sea pasajera, o por contra

se instale definitivamente en nuestras latitudes,

en oposición al anticiclón de las Azores?

En nuestras manos está, no esperemos

a que ningún otro venga a redimirnos.


© Javier Carrasco 2023