viernes, 5 de noviembre de 2021

Cuentos para leer junto a la lumbre


 

No cabe duda que una chimenea con su resplandeciente y acogedora lumbre es el lugar idóneo para dejar a nuestra imaginación evadirse con la magia de un libro y sus historias.

Un alocado joven amante del juego y de la noche que hace una insólita apuesta. La sesuda reflexión de un personaje de ficción acerca de su razón de ser y la sorprendente propuesta que se le ocurre. O la enígmática carta que recibe Joe, detective privado, firmada por Violeta Summers, todo un misterio para él.

Un total de veinte relatos, de temática diversa (misterio, aventuras, terror, humor, etc) que mantendrán al lector sujeto a su butaca al calor de la lumbre, ajeno del tiempo y del espacio.

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viernes, 24 de septiembre de 2021

La carretera de la muerte. Novela histórica de Javier Carrasco


 

Graham Parker, obrero industrial de Manchester, Reino Unido, decide dejar atrás a su familia y a su patria para acudir a España, donde ha estallado una cruenta guerra civil en la que la libertad y la incipiente democracia están en peligro. Como integrante de las Brigadas Internacionales y tras su primer combate en suelo español, acude como voluntario a la llamada de auxilio que llega desde Málaga, amenazada de ser invadida por las tropas sublevadas que están sembrando el terror entre la población civil en su imparable avance.

 

                              Norman Bethune

 

La carretera de la muerte es una novela histórica ambientada en el triste suceso que se inició en la noche del 7 febrero de 1937, conocido popularmente como “La Desbandá”y que originó la huida a pie de miles de refugiados civiles que abandonaron Málaga en dirección a Almería, mientras eran masacrados sin piedad por tierra, mar y aire. Considerado el peor genocidio ocurrido durante la Guerra Civil, superando en gravedad al bombardeo de Guernica perpetrado dos meses después, fue durante décadas silenciado tanto por el bando vencedor como por el vencido. Los hechos son narrados por cuatro personajes diferentes en ideología y condición social, los cuales son esenciales en el desarrollo de la novela, aportando impresiones personales que dan riqueza y soltura a la narración, a la vez que conducen al lector con tino y especial cuidado por la sórdida senda del horror y la muerte.

 

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jueves, 18 de abril de 2019

Alpha Centauri (relato)



(N. del  A.:  Reproducir el video ambiental antes de proceder a la lectura del relato)

Misión “Azul

Almirante de la VIIª Flota Interestelar Alpha Centauri

Objetivo: Contactar  con la civilización de los humanos ancestrales, etnia de la cual descendemos los álficos, y habitantes del Planeta Azul, con la misión de evitar su colapso y autodestrucción.

Desarrollo:  tras salvar la distancia de 4,37 años luz sin incidentes de especial mención y la realización de numerosos experimentos científicos, se inicia la delicada maniobra de aproximación al Planeta Azul. Teniendo en cuenta que la civilización de humanos ancestrales desconoce por motivos de seguridad esta misión, deberá realizarse bajo protocolos de extrema precaución. El mayor peligro lo constituye una supuesta reacción hostil ante la presencia de nuestra flota, dotada con un total de 1345 naves de reconocimiento, manutención y militares. Por ello, se iniciará una fase previa de contacto con los líderes humanos ancestrales en la que se les comunicará que nuestra misión es totalmente pacífica, de ayuda, protección y total respeto, Dejar muy claro que NO SE TRATA DE UNA INVASIÓN, sino de una inicial toma de contacto para posteriormente iniciar protocolos de ayuda y asesoramiento con el fin de neutralizar el conjunto de situaciones críticas que sufre el planeta que lo llevarían  a su total destrucción de no ponerles fin. Esta parte de la misión se  considera la más difícil dado el conocido carácter violento de la civilización humana ancestral.
  Se les informará también de la estrecha relación entre el Planeta Azul y nuestro planeta Alfa Centauri Bb, de cómo antes del I Cataclismo parte de la civilización  de humanos ancestrales partieron hacia Alfa Centauri Bb, al ser un planeta hermano, por compartir muchas características con el Planeta Azul, que con el paso del tiempo y la adaptación al medio mutaron, dando lugar a la nueva etnia de álficos centauro. Tras el cataclismo, se pudo constatar que gran parte de los humanos ancestrales que no pudieron abandonar el planeta, sobrevivieron.
  Entonces, los humanos ancestrales pensaron que los que consiguieron abandonar el Planeta Azul eran seres sobrenaturales, y los tomaron como sus dioses, objetos de sus diferentes creencias religiosas, en parte porque interpretaron erróneamente todos los vestigios que quedaron de aquellos que partieron hacia Alfa Centauri Bb.
  La misíón se considerará fallida en caso de que no haya otra alternativa al uso de las armas, pues en ese momento no quedará más opción que la invasión y el sometimiento, con las inevitables bajas entre los humanos, dado su nivel de evolución inferior y su poco desarrollada tecnología.



© Javier Carrasco

martes, 16 de abril de 2019

Perdiendo la cabeza...y el civismo.



 
  Los profesores y educadores estamos continuamente recordando a los estudiantes en su formación que el respeto es una norma fundamental para vivir en una sociedad libre y  democrática. Ahora bien, en los últimos tiempos observo que a muchos adultos habría que enviarlos de nuevo a la escuela para que recuerden lo que parece evidente que se les ha olvidado, tan envueltos como están en esa vorágine de capitalismo voraz de sálvese quien pueda y que a mi me las den todas.
   Quien piense así, mejor que se vaya a vivir a la jungla (como el mítico Tarzán) y disfrute allí como un auténtico salvaje,  pues debería saber que los humanos se caracterizan por estar adaptados para vivir en sociedad y que precisamente han conseguido la supremacía sobre las demás especies por el uso de la razón y del civismo, amén de otras cualidades muy loables y propias del ser humano. Muchas veces apreciamos cómo los animales, carentes del uso de la razón, por instinto se muestran mucho más cívicos y respetuosos que algunos de estos “mastuerzos”  selváticos.
  Resulta alarmante que cada vez se vea a más gente grosera, mal educada e irrespetuosa con los demás,  que van avasallando por la vida, creyéndose los reyes del mambo. Al parecer está muy de moda ser cuanto más “capullo” e insolidario mejor, moda que viene impuesta por  una máxima muy arraigada dentro del neoliberalismo conservador imperante. Pues bien, a este tipo de personajes hay que recordarles que los que sobran son ellos, que ellos son los energúmenos que o cambian su actitud o se van a ver de patitas en la selva, que es donde realmente deberían estar,  su hábitat natural.

© Javier Carrasco

sábado, 17 de noviembre de 2018

Tradición golpista en España. Los otros 23 F que pasaron inadvertidos.


  Desde el mismo nacimiento de la democracia española, y  siguiendo una amplia tadición golpista que remonta hasta el siglo XIX, han existido detractores de los principios  y libertades democráticos a lo largo de todo el periodo conocido como la Transición y que no dudaron en conspirar para acabar con el sueño democrático recurriendo al consabido golpe militar. El caso más sonado y que más divulgación alcanzó fue el de  23F, que tuvo lugar en 1981, perpetrado por el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero y los generales Miláns del Bosch y Alfonso Armada, entre otros militares de rango inferior. Pero, para sorpresa de muchos, ése no fue el único intento, como veremos a continuación.



  1978. “Operación Galaxia”
 Se trata del nombre en clave que recibió el plan y que se refiere al lugar habitual de reunión de los conspiradores, la ya desaparecida Cafetería Galaxia de Madrid, entre los cuales, cómo no, se encontraban Antonio Tejero (ya apuntaba maneras), el capitán de la entonces Policia Armada Ricardo Sáenz de Ynestrillas, los comandantes de infantería Manuel Vidal Francés y Joaquín Rodríguez Solano y el capitán de Infantería José Luis Alemán Artiles. La idea era acabar con el gobierno de Suárez (UCD) y detener los procesos de reforma política llevados a cabo.
  La fecha prevista para el golpe de Estado era el viernes 17 de noviembre de 1978, elegida porque el rey Juan Carlos I estaría de viaje oficial en México. El plan consistía en la ocupación del palacio de La Moncloa,  por parte de 200 miembros de la Policía Armada, con el secuestro del presidente Suárez. No obstante, Vidal Francés decidió delatar la reunión, desmontando la conspiración; al día siguiente todos serían detenidos. También existe la versión de que podría haber sido el coronel Federico Quintero Morente quien alertó de la reunión.
  El gobierno de Suárez no respondió con contundencia y las condenas de los golpistas fueron suaves, por lo que tres años más tarde, el 23 de febrero de 1981, Antonio Tejero volvería a las andadas, aunque esta vez entraría en el congreso pistola en mano y acompañado de guardia civiles armados con ametralladoras, protagonizando el golpe más famoso de todos.


1982. La conspiración de “los Coroneles”.
 Se descubrió a principios de octubre de 1982, antes de las Elecciones Generales de la que resultaría ganador por primera vez Felipe González (PSOE). Los implicados fueron los coroneles de Artillería Luis Muñoz Gutiérrez y Jesús Crespo Cuspinera, y el hermano de este último, el teniente coronel José Crespo Cuspinera. El plan consistía en preparar varias acciones violentas contra personalidades progresistas, autonomistas y de izquierdas, para posteriormente culminar con una gran explosión en un bloque de viviendas militares de Madrid. De todo ello se culparía a ETA y a la ineficacia en la lucha contra el terrorismo, todo lo cual justificaría la intervención militar.
  Los tres detenidos fueron procesados, pero no se profundizó en la investigación. El consejo de guerra emitió sentencia el 14 de abril de 1984 con una pena de 12 años y un día de prisión por un delito de conspiración para la rebelión. La estrategia del PSOE, que ganó las elecciones del 28 de octubre por mayoría absoluta, fue la de minimizar esta conspiración para intentar restablecer unas relaciones con un ejército desconfiado.



1985. “El zambombazo”
  Fue un intento de golpe de estado liderado por un grupo de militares, apoyados por civiles, que debió haberse llevado a cabo en La Coruña, durante el desfile militar del Día de las Fuerzas Armadas. En esta ocasión los golpistas planearon asesinar al entonces Presidente del Gobierno, Felipe González, al vicepresidente primero, Alfonso Guerra, al ministro de Defensa, Narcís Serra, a los jefes de la cúpula militar, los almirantes Ángel Liberal y Guillermo Salas y los tenientes generales José María Sáenz de Tejada y José Santos Peralba. De la misma manera pretendían asesinar al rey Juan Carlos, a la reina y a las dos infantas.
  El múltiple magnicidio se llevaría a cabo mediante la explosión de una o varias bombas situadas bajo la tribuna de autoridades. Para ello los conspiradores tenían previsto alquilar un edificio con sótano próximo a la tribuna y horadar un túnel en el que colocar más de 100 kilos de potentes explosivos. Estos habrían sido proporcionados por un empleado de una empresa constructora, pues el uso de material explosivo procedente de las fuerzas armadas habría delatado la conspiración militar. Más tarde, ETA habría sido culpada del ataque.
  La intentona fue abortada durante la Semana Santa de 1985 por los mismos organizadores. El CESID hizo notar a los conspiradores que se encontraban estrechamente vigilados, tras lo cual decidieron detener sus planes. 
 Sin embargo, y resulta difícil de entender, dada la gravedad del intento, nadie fue detenido ni juzgado y el asunto permaneció oculto para la opinión pública durante más de quince años. El gobierno, en su afán por no hacer pública la fragilidad de la democracia española meses antes de la entrada de España en la Unión Europea, y con el objetivo de no dar a la ultraderecha más mártires que los que ya se encontraban en prisión, decidió limitar su acción, no llevar a cabo ningún tipo de actuación y ocultar el asunto.
  Lo de “el zambombazo” viene por las frases publicadas en un artículo del diario ultra  El Alcázar que constituyó una de las pistas para detectar el complot: “Es preferible entrar en el Apocalipsis por Madrid, Sevilla, Valencia o La Coruña. Mejor La Coruña, porque si el zambombazo deja lagunas incontaminadas, zonas de rehabilitación y continuación de la vida y la historia, si la Cosa Tremenda no es total, en Galicia podría salvarse la Civilización sin echar de menos nada".



1987. Tras el atentado de ETA en el Hipercor de Barcelona.
  Esta información proviene de las declaraciones ofrecidas por el exlehendakari José Antonio Ardanza en mayo de 2012, según el cual “la situación era cada vez más delicada, los atentados se iban sucediendo, sucediendo y sucediendo, y no había ningún éxito en la lucha para evitar la situación de violencia" y recordó la oleada de atentados entre 1986 y 1987 contra militares que desembocaron en el de Hipercor, un ataque terrorista contra la sociedad civil a gran escala.
  Según palabras del lehendakari “los militares tomaron conciencia de que la sociedad se rebelaba y que el Gobierno no era eficaz…pensaron otra vez en que había que poner orden. También declaró que el propio presidente del Gobierno, Felipe González, fue quien le comunicó, "muy preocupado", las intenciones golpistas.





  Todavía a día de hoy, como lo demuestran recientes noticias aparecidas en los medios, y a raíz de acontecimientos como la intención de exhumar al dictador Franco del Valle de los Caídos, o del indenpendentismo catalán, algunos militares, nostálgicos de la dictadura y enemigos de los valores y libertades democráticas, hacen manifiestos y declaraciones en favor del más grande de los golpistas, aquel que condujo al país a una cruenta guerra civil cuya herida aún no está completamente cerrada. De igual manera, a ciertos dirigentes conservadores se les llena la boca de “golpismo” haciendo un uso viciado e incorrecto del término, a la par que demostrando una  flagrante ignorancia acerca de la reciente Historia de España.  Paradójicamente, en España todos los golpes de estados han sido auspiciados y apoyados por la derecha conservadora.



 



lunes, 30 de octubre de 2017

La Nada. (Microrrelato para la Noche de Todos los Santos)

 
  He despertado de un sueño hermoso que he olvidado al instante. Razones hay de sobra. La esencia del terror se ha apoderado de mi. He abierto los ojos aún con la sonrisa en los labios y una paz infinita en mi interior para descubrir que me rodea una oscuridad absoluta, impenetrable, insondable, la misma que encontramos cuando cerramos los ojos por la noche cuando vamos a dormir. Resulta difícil saber si mis párpados están abiertos en realidad, pues la negritud es total, la misma que podemos apreciar cuando apagamos la linterna en una sima a cientos de metros de profundidad bajo tierra. Mi cuerpo está agarrotado, no puedo mover ni un solo músculo, ni un solo dedo. No puedo emplear ninguno de los sentidos. No tardan en llegar la ansiedad, la claustrofobia, las dificultades respiratorias, la incapacidad de gritar… ¿dónde estoy? ¿cuánto tiempo voy a estar así? ¿se trata de una terrible pesadilla? No, no lo creo, estoy plenamente consciente, totalmente despierto. No es un mal sueño. Ha de tratarse de algo muy diferente…pero ¿de qué?...

©Javier Carrasco 2017

domingo, 17 de septiembre de 2017

Divide y vencerás



 Vivimos inmersos en una sociedad de consumo convulsivo, dentro de una fase de capitalismo voraz, donde lo único que preocupa es el dinero, la apariencia física, hacerse con el último modelo de móvil o inventarnos una vida ficticia para compartir en las redes sociales con gente que ni siquiera conocemos. En efecto, nos ha tocado una época en la que el excesivo culto a lo material, a la vanidad más absurda, nos ha conducido no sólo a la crisis económica sino a la de los valores humanos también.
Términos como “solidaridad”, “compromiso” o “tolerancia” están cayendo en el olvido porque   han dejado de estar de moda. Pero centrémonos en el primero de estos términos.

  Resulta lamentable ver como cada vez somos menos solidarios con los demás, con las personas que están atravesando dificultades, con los refugiados, los inmigrantes, que incluso llegan a ser víctimas del más despreciable racismo y rechazo. Mientras que no nos toque a nosotros de lleno podemos estar tranquilos, ¿verdad?  Pero lo que ya resulta repugnante de veras es cuando se menosprecia o se intenta ridiculizar a aquellos que todavía mantienen la dignidad de tender una mano al necesitado, de apoyarles en la lucha contra las injusticias generalmente provocadas por los abusos de los que ostentan el poder económico.
  Hemos olvidado que el género humano alcanzó su hegemonía en la escala natural gracias a su capacidad de socialización, ya desde los tiempos en que éramos tribus y nos organizábamos en grupos para que la caza de animales peligrosos tuviera éxito. La unión hace la fuerza. Divide y vencerás. Nunca existieron máximas tan ciertas.

  Hoy en día la solidaridad de antaño ha sido reemplazada por la estúpida competitividad, de la mano del neoliberalismo triunfante. Conviértete en el mejor de todos, sé el primero y el más poderoso, caiga quien caiga. Así nos la meten doblada una y otra vez.

  Personalmente, simpatizo con aquellos grupos sociales y políticos que pese a todo siguen apostando de manera desinteresada por la lucha contra las injusticias sociales, y que no son ni “radicales” ni “podemitas” –como despectivamente los llaman algunos cavernícolas trasnochados –sino personas solidarias y comprometidas con sus semejantes. Los prefiero a aquellos otros que fomentan las desigualdades y la pobreza para así poder enriquecerse. A éstos, por supuesto, prefiero ni nombrarlos.