sábado, 27 de diciembre de 2014

Crossroad Blues





-“Vamos Rob, no te hagas de rogar y cuenta cómo fue tu encuentro con el diablo…
-Un viejo descendiente de esclavo mandinga me había dicho lo que tenía que hacer para abandonar la plantación de una vez por todas y llegar a convertirme en un auténtico “bluesman”. Así pues elegí una noche en que la luna llena inundaba con su plateada luz los caminos. Debía ser media noche cuando llegué  al cruce entre las rutas 61 y la 49, en Clarksdale, Mississippi. Observé que un hombre negro muy alto estaba allí esperando. Al verme me dijo “Eh chico, ¿a dónde vas con tu guitarra a estas horas?” Le dije que quería convertirme en un bluesman y en un excelente guitarrista. Entonces el hombre me pidió que le dejase la guitarra para tocar unos blues. ¡Y cómo tocaba el condenado!  Después de observarlo durante un buen rato, sin perder de vista como sus finos dedos acariciaban las cuerdas arrancando notas que me hacía llorar, me dijo: “Muchacho, hagamos un pacto, si me entregas tu alma yo te concederé mi maestría en el manejo de la guitarra” Después de haberlo visto tocar de aquella manera no lo dudé ni un instante y le dije sin pensar “trato hecho”. Entonces me devolvió la guitarra y me dijo “toma muchacho, ahora te toca a ti”. Nos os lo vais a creer, pero en cuanto tuve entre mis brazos a la guitarra mis manos se volvieron locas, y empezaron a tocar convulsivamente. Cuando alcé la vista para mirar al “hombre alto” me di cuenta que estaba allí solo, tocando un blues en el cruce de caminos…”

  Ésta es la leyenda que se cuenta de Robert Johnson, conocido como “el rey del Delta Blues”, considerado por muchos el más importante músico de Blues que jamás haya existido. Murió joven, con 27 años, en extrañas circunstancias. Se dice que fue envenenado con whisky por un marido celoso.




©Javier Carrasco 2014

domingo, 21 de diciembre de 2014

Cuento de navidad






  “¡Vamos, vieja, alegra esa cara, que estamos en Navidad!”

  Con admirable indiferencia apartó la mirada de aquella turba de indeseables, demasiado dolor en el corazón como para tener en cuenta lo que dijera el primer imbécil que se cruzara en su camino. Su cabeza andaba en otra parte, absorta, ciega y muda al mundo, hastiada ya de tanta incomprensión e hipocresía. Sólo le quedaba lo que le restaba de vida, es decir, más bien poco. Y eso después de una existencia complicada, con muchas necesidades, desde su efímera niñez, pues había tenido que trabajar desde bien pronto, sirviendo, haciendo todas aquellas labores que nadie quiere, sin que tuviera mucho donde elegir. Desde esos primeros momentos ya descubrió lo difícil que resulta la vida cuando nada viene regalado, cuando lo único que tienes son tus manos para ganar el pan y un techo digno. Nunca fue la vida de color de rosa para ella y eso, por fortuna, contribuyó a forjar su espíritu de lucha, de supervivencia, de valentía frente a un entorno por lo general hostil. Siempre había sido fuerte, segura, libre, aunque eso a su vez le había ocasionado no pocos problemas en un mundo dominado por los hombres.
  Por eso no se merecía que tras llevar una vida tan sufrida ni siquiera ahora en la vejez obtuviera un descanso. Los avatares de la vida le habían impedido formar una familia y ahora se encontraba completamente sola, sin ningún apoyo ni ayuda. Tan sólo una mísera pensión con la que apenas tenía para comer. Tanto trabajar para terminar siendo una mendiga, buscando en los contenedores de basura, viviendo de la caridad y sin un hogar. Porque el mismo banquero buitre que un día la engatusaba con engaños y triquiñuelas para que firmase la hipoteca de un piso ya embargado, había tramitado ahora su desahucio por impago. Y nadie, ni siquiera el gobierno, supuesto protector de los ciudadanos más vulnerables, había hecho nada por evitarlo. Pero ¿cómo iban a ayudarla, tan ocupados como estaban en saquear y llenar sus arcas particulares amparados en la corrupción generalizada?
  Pese a todo esto, su espíritu valiente y decidido la mantenía aún viva, a pesar de que su salud comenzaba a resquebrajarse. No iba a rendirse. Jamás. Iba en contra de sus principios. Sus vecinos, alertados por el trágico rumbo que había tomado su vida, habían decidido ayudarla, para que recuperase la dignidad perdida como ser humano. Ofrecieron una cantidad del presupuesto de la asociación vecinal para pagarle un alojamiento digno hasta que se encontrase una solución definitiva  a sus problemas.
  Cuando se enteró de la iniciativa solidaria que habían adoptado sus vecinos se le saltaron las lágrimas de emoción, pero también de satisfacción y alegría, al darse cuenta de que aún quedaban personas en su entorno capaces no sólo de preocuparse e interesarse por el bienestar de los más necesitados, sino también de organizarse y unirse todos a una para combatir  la injusticia y  los abusos de poder.

  La unión, la solidaridad y el amor hacen la fuerza. Sin duda el mejor regalo de navidad en que se puede pensar.

©Javier Carrasco 2014

domingo, 14 de diciembre de 2014

Discurso mariano



          
  
   Ante la proximidad de las fiestas navideñas, ya sabéis, tiempo de paz y amor para todos los hombres de buena voluntad, nuestro insigne líder mariano ha inaugurado la temporada de discursos con unas cuantas perlas muy propias de su carisma y talante.
  Viene a decir este genio del verbo fácil que la crisis es historia del pasado y que éstas serán las primeras navidades de la recuperación. Todo esto lo ha dicho con ese gracejo y cercanía que lo caracteriza y además me temo que aconsejado por talentosos asesores pagados con dinero público.
Yo no sé si es que realmente es tan inepto como parece o que su cinismo no tiene límites.
             Le voy a recordar (a él o a sus asesores y además “de gratis”) que es su propio Consejo de Ministros el que ha aprobado más ayudas para Cáritas y Cruz Roja, organismos que no se ocupan precisamente de especular en bolsa. Además de asumir ese mismo Consejo de Ministros el incremento del número de españoles que no pueden pagar la calefacción (pobreza energética  ¿le suena don mariano?).
  Otros datos que le lanzo: han aumentado en unos 800.000 los niños que hoy viven en España bajo el umbral de la pobreza, y estos son datos que ofrece una institución tan alejada del peligroso rojerío o de esos advenedizos de Podemos como es UNICEF.
            Y por último y siguiendo con datos de fuentes totalmente reconocidas y alejadas de manipulación electoralista, como es el informe que la Relatora Especial sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de Naciones Unidas (Magdalena Sepúlveda Carmona) le he de señalar a este impresentable presidente mariano que su política de reforma fiscal se aleja e incumple la obligación reconocida en el mencionado informe, de destinar el máximo de los recursos disponibles para garantizar los derechos humanos, económicos, sociales y culturales.
            Por tanto es para echarse a temblar si con este panorama ese individuo mariano se atreve a proclamar a los cuatro vientos que la crisis es historia.

© Purificación Moreno 2014


viernes, 28 de noviembre de 2014

Psicodelia y contracultura en los años 60




 “La experiencia psicodélica es un viaje a nuevos realismos de la conciencia”.  Timothy Leary

  Durante la década de los 60, coincidiendo con la recuperación económica tras la II Guerra Mundial, tuvieron lugar las revoluciones culturales y socio-políticas más notables del siglo XX, encabezada por los jóvenes inconformistas que se oponían a las normas impuestas por el “establisment”,  y de cuyo intento brotaron ideologías de todas las tendencias, así como modos de vida no conocidos hasta entonces, cuya repercusión aún encuentra ecos a día de hoy, bien entrado ya el siglo XXI. Hablamos del movimiento cultural conocido como psicodelia, del movimiento hippie y del fenómeno contracultural, todos ellos interrelacionados, que parte de la sociedad estadounidense y acabaría extendiéndose por todo el orbe.


Psicodelia y LSD



  El movimiento psicodélico tal vez no hubiese existido sin una droga sintética, la dietilamida  del ácido lisérgico (LSD), conseguida por el químico suizo Albert Hofmann para fines terapéuticos. En 1943, accidentalmente absorbió una pequeña cantidad a través de los dedos de las manos y su estado de percepción comenzó a cambiar a la media hora: sintió inquietud y un ligero mareo y experimentó un aumento de la capacidad sensorial, con una imaginación fuertemente estimulada. La droga en si produce un estado alterado de la conciencia, en el que los colores ganan intensidad, las formas cambian  y el exceso de información funde al ego con el ambiente, logrando un nivel pleno de empatía, al igual que el cannabis, una sensación de paz interior y armonía con todo lo que rodea, con el universo entero. Como cabría esperar, una droga de estas características no tardó en llamar la atención de científicos, escritores, artistas y hasta de la CIA.



Iron Butterfly . “ In a gadda da vida” . 1968. Cuando acudieron a grabar el tema estaban tan colocados que el vocalista era incapaz de pronunciar el título original “In The Garden Of Eden”.

  En el terreno de la psiquiatría, muchos profesionales emplearon la droga para mejorar sus técnicas terapéuticas. La capacidad del LSD para hacer aflorar el subconsciente se presentaba como una oportunidad de oro y distintas escuelas de psicología trataron de adaptarla a sus métodos.  Cabe mencionar la figura de Timothy Leary, psicólogo y escritor  y uno de los fundadores del movimiento psicodélico. En septiembre de 1966, Leary fundó La Liga para el Descubrimiento Espiritual, una religión que declara al LSD como su santo sacramento, en parte como un esfuerzo infructuoso por obtener un status legal para el uso de LSD,  basándose en el argumento de "libertad de religión". Con todo, el 6 de octubre de 1966 el LSD fue declarado ilegal  y todos los programas científicos de investigación detenidos. Posteriormente, Leary hizo una gira por algunas universidades presentando una interpretación multimedia llamada La Muerte de la Mente, con el fin de representar la experiencia con el LSD. En enero de 1967, Leary pronunció un discurso ante la Human Be-In, un grupo de 30.000 hippies en el Golden Gate Park de San Francisco, donde dijo su famosa frase Turn on, tune in, drop out” ("Relájate, colócate y sintoniza”).

 
  A la CIA le interesó la potencialidad que podría tener la LSD a la hora de anular la voluntad. A través del proyecto MKUltra, iniciado a principios de los 50, la CIA llevó a cabo experimentos con el fin de encontrar una droga útil para los interrogatorios, que obligasen al enemigo a revelar la verdad. Las películas "El mensajero del miedo" ( "The Manchurian Candidate", John Frankenheimer, 1962) y  "La  escalera de Jacob"   (Adrian Lyne, 1990) tratan el tema con mucho acierto. Las investigaciones oficiales se abandonaron  porque no se pudieron lograr los objetivos pretendidos.


Tema "Aquarius" de la película musical pop "Hair"


  Y hablando de cine, en “Easy Rider” (1969) y “Hair” (1975), la película y el musical que mejor tributo rendirían a los jóvenes contraculturales de los sesenta, los directores mostrarían fielmente la experiencia de las drogas. En la primera, Peter Fonda, Dennis Hooper y Jack Nicolson asisten a los mejores discursos sobre el ejercicio de la libertad envueltos del humo de los porros de una comuna hippy que encuentran por “el camino en busca de América”. En “Hair”, Claude Bukowski (John Savage), un joven de provincias que acude a Nueva York para citarse con el Consejo de Instrucción del Ejército, vive una aventura que le cambia la vida después de convivir con un grupo de hippies congregados en Central Park. Los viajes de LSD modifican su visión del mundo entrando en estados alucinógenos mientras las drogas se convierten en el mejor pretexto para vivir al máximo su libertad.


La Generación Beat

  Pero la base ideológica precursora de la psicodelia proviene de la influencia de un grupo de escritores norteamericanos de la década de los 50, conocido como la Generación Beat. Se caracteriza este grupo por romper con la tendencia conformista en el arte en general desde el final de la II Guerra Mundial. Con ellos se hace patente el rechazo a los valores estadounidenses clásicos, el uso de drogas, una gran libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental. Esta nueva forma de ver las cosas dejó su principal influencia y legado en la posterior contracultura o movimiento hippie.

   De entre los autores más importantes destacan el poeta Allen Ginsberg, que publicó "Howl" (Aullido) en 1956, un poema escrito en verso libre y que narra las experiencias de esta generación. El acercamiento que hace a la homosexualidad le valió posteriormente varios juicios por obscenidad. Jack Kerouac editó "On the road" (En el camino) en 1957, libro que se convertiría en la hoja de ruta del movimiento hippie. Describe viajes con sus amigos recorriendo los Estados Unidos hasta llegar a California, todo con el jazz como telón de fondo. El último de los grandes de la Generación Beat fue William Burroughs y su "Naked Lunch" (El almuerzo desnudo) de 1959. Con marcada obscenidad, narra la miserable vida de los yonkies enganchados al opio y la heroína. Burroughs, que fue también adicto a los opiáceos, tuvo que enfrentarse con la censura por esta novela, pero tras su victoria consiguió acabar de una vez por todas con la censura en los EE.UU.
  La estética de la Generación Beat fue absorbida por la cultura de masas y por la clase media hacia finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. "En el camino", por ejemplo, la novela de Karouac se convirtió en una obra de culto de la juventud. Su canto a la liberación espiritual derivó hacia una liberación sexual que hizo de catalizador en los movimientos de liberación de la mujer y de los negros, el ascenso de la contracultura hippie e indirectamente a la liberación de los homosexuales. También influyó a un gran número de personajes de la cultura americana, en especial a músicos como Bob Dylan, Jim Morrison, el vocalista de The Doors o Janis Joplin, entre otros.


 Janis Joplin. "Summertime" Su mítica voz desgarradora acompañada por la inconfundible guitarra de Jimi Hendrix.



Los “hippies” y la revolución psicodélica.
 

  Al igual que Timothy Leary, el joven novelista Ken Kesey se ve atraído por el LSD y sus “virtudes”, llegando a someterse a experimentos con la droga como si de un cobaya humano se tratara. Terminó por convertirse en un auténtico profeta del ácido, constituyendo un grupo de personas, músicos y artistas en su mayoría, que anhelaban experimentar los efectos del LSD. Pasarían a conocérseles como los Merry Pranksters (Alegres Bromistas), que travesaron Estados Unidos de costa a costa en un destartalado y llamativo autobús para conectar con el grupo de Leary, aunque el encuentro fue un poco decepcionante, ya que Kensey y los suyos promulgaban un consumo de la droga porque sí, por mera diversión, sin las pretensiones intelectuales del grupo de Leary. En sus sucesivos viajes por todo el país, realizaron lo que se llamaron Acid tests, fiestas en las que se consumían drogas psicodélicas y se escuchaba música de los Grateful Dead. Kesey quería expandir el uso de LSD para lograr un cambio de mentalidad en la sociedad.

  Entre 1964 y 1966, ciudades como San Francisco (barrio mítico de Haight- Ashbury), Berkeley y Los Ángeles estallaron en un inmenso alucine colectivo.  Fue un fugaz momento de esperanzas e ideales, un amago de revolución que bailaba al ritmo de Grateful Dead, The Doors, Janis Joplin, Jefferson Airplane, Santana y otras formaciones musicales de corte psicodélico. Una experiencia multitudinaria, hinchada de misticismo, orientalismo y no-violencia y que daría finalmente la ecuación básica del Flower Power: iluminación interior = liberación de los instintos agresivos = amor recíproco = amor universal paz en el mundo.
  La causa que llevó a muchos hippies a entrar en la protesta social fue la Guerra de Vietnam. Acompañados del lema Peace and Love, los hippies protestaban contra una guerra que consideraban de agresión e iba en contra de su lucha por un mundo de fraternidad y amor. Muchos de los sindicatos estudiantiles que participaron en estas manifestaciones afirmaban haber consumido LSD y defendían unos valores similares a los profesados por los hippies. Son conocidos los episodios de quema de tarjetas de reclutamiento para el ejército, que tuvieron lugar en las principales ciudades del país.


1967 y 1969 se convertirían en dos años cruciales en la historia que nos concierne. En la primera fecha, el 14 de enero, se llevó a cabo el Human-Be In: A Gathering Of The Tribes (Encuentro entre humanos: Un encuentro entre las tribus) en el cual se dieron actividades diversas como una feria de productos contraculturales, discursos de personalidades como Timothy Leary, Ram Das, Greg Zinder, así como la poesía beat y los mantras hindúes de Allen Ginsberg y las espectaculares actuaciones de bandas psicodélicas de la talla de Jefferson Airplane, Quicksilver Messenger Service, Sopwith Camel y The Grateful Dead. Se estima que asistieron alrededor de 20,000 personas de todo el país, y el evento fue ampliamente difundido por la televisión internacional, que aunque lo hacía con cierto desdén y morbosidad ante el espectáculo freak representado, tuvo el efecto de propagar rápidamente ese estilo de vida tan libre en la juventud norteamericana e inglesa.

 Jimi Hendrix

  En junio de ese mismo año tuvo lugar el Festival Pop de Monterrey, San Francisco, al que asistieron más de 200.000 personas. Fue el primer gran festival pop celebrado al aire libre. Su poderosa combinación de música y cultura juvenil marcó uno de los hitos más significativos de los años 60. No sólo tocaron muchas de las bandas psicodélicas del área de San Francisco, sino también grandes grupos británicos como The Who o The Animals, y cantantes como Janis Joplin o Jimi Hendrix, cuyo lanzamiento a la fama se produjo allí precisamente. A partir de 1967 se comenzó a llamar “Verano del Amor” (“Summer of Love”) a todo lo que aconteció alrededor del festival de Monterrey y la concentración hippie de San Francisco. Una ciudad que, habiendo sido ya muy importante para la generación beat, se convirtió en el centro neurálgico del movimiento hippie y capital mundial de la música.




   Hubo un segundo acontecimiento musical y artístico, quizás el más importante, que marcó un antes y un después en la era hippie. Fue el Festival de Woodstock de 1969, que llegó a reunir durante tres días a cerca de 500.000 personas. En este momento el movimiento contracultural se encontraba en su cenit. Celebrado en una granja del estado de Nueva York, multitud de jóvenes, a pesar de las lluvias, el barro y las insuficientes instalaciones, abarrotaron un encuentro que pasaría a la historia, no sólo musical. Joan Baez, Crosby, Stills, Nash & Young, Janis Joplin, Jimi Hendrix, Jefferson Airplane, The Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival, The Who o Santana, son tan solo una parte de los grandes músicos o conjuntos que actuaron en un festival anunciado como “tres días de paz y amor”.


  Durante el festival se vivieron intensas noches de sexo y drogas, destacando el consumo de LSD y marihuana; todo esto aderezado con música rock. Aunque inicialmente el concierto se organizó pensando que conllevaría pérdidas para la organización, el éxito del documental sobre el evento hizo que finalmente resultara un acto rentable. Sin embargo, debido al número de asistentes, las condiciones sanitarias dejaban mucho que desear ya que se organizó el festival pensando que iban a acudir unas 250.000 personas, pero al final –según estimaciones– la asistencia fue mucho mayor, en contraste con las pretensiones de este que pretendía ser una celebración a favor de la paz y del amor.



  El optimismo que emanaba la nueva contracultura se empezó a resquebrajar poco a poco. A ello contribuyó en gran medida el escándalo mediático del caso Manson (agosto 1969) y los tremendos hechos ocurridos en el Festival pop de Altamont. Charles Manson pasó a la historia negra de EEUU de la década de los 60 por liderar a la peligrosa secta “La familia”, responsable de una cadena de asesinatos en Los Ángeles, entre los que se encontraba la actriz Sharon Tate, casada entonces con el director de cine Roman Polanski. Una matanza con tintes rituales en la que se intentó relacionar a los hippies.
Portada psicodélica del disco de Cream "Disraeli Gears"

   En diciembre de 1969 los Rolling Stone organizaron el Festival Pop de Altamont, que se saldó con el asesinato de un joven negro por parte de un integrante de de la banda de moteros conocida como los  “Hell’s Angels” (“Ángeles del Infierno”). Siempre será recordado por sus episodios de desorden y violencia, que dejaron un saldo de un homicidio y tres muertes accidentales. El grupo inglés quería cerrar su exitosa gira por los Estados Unidos con un concierto memorable junto a otras grandes bandas como Santana, Jefferson Airplane, Crosby, Stills & Nash o The Grateful Dead. Mucha gente especulaba con que el evento se convertiría en otro “Woodstock”. Pero el resultado fue otro bien distinto, un verdadero caos.


  En esta época, a finales de los 60, yo era un niño de 6, 7 años y de lo que más me acuerdo es de las imágenes borrosas en la televisión en blanco y negro de la llegada del hombre a la Luna, así como de los guateques que organizaban mis padres en casa con discos de Los Beatles, Los Bravos, Fórmula V y otros grupos punteros españoles que introdujeron en la España de Franco la estética psicodélica que se había extendido ya por medio mundo. Recuerdo canciones como “Yellow Submarine”  (Submarino Amarillo) de los Beatles o el mítico “Black is black” de Los Bravos, que a mi me chiflaban, hasta tal punto que los Reyes Magos me trajeron una bateria de juguete, que yo aporreaba cantando esas canciones e imitando a los “melenudos” que veía actuar en televisión. Aunque no tardaría mucho en abandonar ese instrumento para descubrir la magia de la guitarra, sobre todo en manos de músicos tan notables como Chuck Berry, Carlos Santana o  "San Jimi Hendrix".

© Javier Carrasco 2014

domingo, 23 de noviembre de 2014

NO A LA "LEY MORDAZA"


  Al igual que ocurrió con la ley del aborto defendida por el ex ministro Ruiz Gallardón, el Proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana –comúnmente conocido como “ley mordaza” -  es otro claro ejemplo de vuelta a atrás en la consecución de derechos y libertades civiles, un ataque directo a la Constitución Española y a los propios Derechos Humanos, muy en la línea del punto de vista  franquista, tan amante de la represión y del  recorte de libertades. De resultar aprobada, y  espero que nunca ocurra, pues confío en que la oposición política y la opinión pública así lo impidan, se perderían libertades ya alcanzadas tras el derrame de mucha sangre, sudor y lágrimas, como son la libertad de expresión y de manifestación pública, viéndose esta última gravemente atacada pues lo que pretende la citada ley es criminalizar el derecho a huelga y manifestación.
 Foto de  Iván Otero

  Según ha venido informando la prensa más o menos fiable, los que se oponen al PP están pidiendo un frenazo a dicha ley, puesto que trata un tema extremadamente delicado como para precipitarse, como se desprende de las intenciones del gobierno para poner en práctica las devoluciones en caliente de los inmigrantes desesperados que se agolpan frente a las vallas de nuestra frontera sur, huyendo de la pobreza y de la barbarie y en busca de una vida digna.
 

Efe



  Pienso que todo ciudadano demócrata que se digne de serlo debería exigir la total marcha atrás de este proyecto de ley, como ha ocurrido con la fallida ley del aborto defendida por Ruiz Gallardón,  ley de “seguridad” ciudadana que beneficia sólo a los intereses de la minoría que obstenta el poder y del capitalismo, en perjuicio de la mayoría de ciudadanos y ciudadanas a los que se pretende criminalizar por el mero hecho de ejercer su derecho a protestar frente a las injusticias y a los abusos de poder. En cualquier país serio esto sería considerado un alto ultraje contra la sociedad democrática en su conjunto,  digno del completo y unánime rechazo.


Javier Carrasco

viernes, 31 de octubre de 2014

El caso Buenaventura (relato para la Noche de Todos los Santos)




  Vamos, venid a por mí, aquí os espero. Dad la cara si tenéis agallas de verdad. Una vez os mandé al infierno y ahora no dudaría ni un segundo en volver a hacerlo. Sois unos malditos cobardes, escoria putrefacta que no os atrevéis a presentaros ante mí. Los ruidos y gemidos que provocáis en mi habitación ya no me alteran. Vuestros gritos en la oscuridad tampoco. De nada sirve que no me dejéis dormir por la noche con vuestras inoportunas visitas en la madrugada, ya me he acostumbrado a vuestras sombras, mi dormitorio está lleno de ellas, como la antesala de la morgue. Ya no me atemorizáis. Jamás tuve remordimientos. Mil veces os quitaría la vida, malditos espectros, mil veces os conduciría al infierno, de donde jamás debéis retornar. ¡Ah! ¿que ha llegado mi hora? Pues adelante, a ver si podéis conmigo…no creáis que os lo voy a poner fácil. Tendréis que pasar antes por encima de mi cadáver…






El caso Buenaventura
  Jaime Buenaventura, ex-policía retirado del servicio debido a sus inaceptados métodos y a su vinculación con la tortura en tiempos de la dictadura, ha sido hallado muerto en su apartamento con al menos tres puñaladas en el tórax. Pese a las apariencias, fuentes oficiosas apuntan al suicidio, pues no ha sido hallado vestigio alguno de violencia en el lugar de los hechos, ni ninguna otra huella  que no sean las de la propia víctima, a la que se le había diagnosticado recientemente un cuadro severo de esquizofrenia.






© Javier Carrasco 2014



 

domingo, 12 de octubre de 2014

Paisaje otoñal


















Llega la brisa fresca, diáfana
perfumada de aromas de madera
húmeda y tierra mojada.
Por el cielo, figuras de algodón
surcan, rápidas, el claro celeste.
Los árboles se visten de oro
y fuego pasión, engalanados,
celebrando la merecida plenitud,
colmada por los frutos del bosque.
La naturaleza entera estalla en
una alegría sosegada, melancólica,
animada por las notas musicales
del viento al atravesar las ramas
y la repentina danza quebradiza
de las hojas doradas, encendidas,
que con alborozado júbilo festivo
vuelan aquí y allá, erráticas.
Un año más ha pasado y el ciclo
se completa con lógica exactitud.
Los tonos amarillos, anaranjados,
rojos,  dominan el delirante paisaje
que atrapa al espíritu más sensible,
arrastrándolo al inevitable éxtasis.
Paisaje otoñal, de deslumbrante
belleza, siempre apelas al recuerdo
de aquella fría noche de vendaval
en que el amor tuvo a bien visitarme
mientras bebía de la cálida copa
el vino que haría palpitar mi sangre.



 ©Javier Carrasco 2014

martes, 9 de septiembre de 2014

Ilumínanos (A Álvaro de Rioja)

















Nacido como eres en una tierra
mimada y colorida por un sol
que convierte en lienzo el paisaje
y madura el fruto dorado, divino;
no podías escapar al influjo de la poesía
que aflora de los campos con su magia.
La vida, con sus luces y sus sombras,
te enseñó a sortear los escollos del camino,
 con paso firme y decidido,
como esa bravura que reposa en la barrica
dispuesta a templar los corazones
el día que la viertan en sus copas.
Tu pluma es tan recia como el roble
que ahonda sus raíces bien adentro
capaz de hacer poesía comprometida
en contra de la ruindad y la injusticia
con versos  de valor y de grandeza.
Ilumínanos, maestro, con tus palabras
sácanos del hastío y del Averno
adonde nos han conducido
las voces huecas de los podencos.
En tu poesía hallo luz y consuelo
sosiego para el alma y el intelecto
que como ese buen vino que saboreo
me llena de noble ánimo e inspiración.

©Javier Carrasco 2013

 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

"El Árbol de la Vida", mi novela más reciente.





Portada diseñada por Rodrigo Valero

  Después de algunos años dando tumbos por ahí y afectada también por la crisis económica, finalmente se publica en febrero de 2013 mi obra más seria y elaborada escrita hasta el momento: se trata de tres historias que ocurren en tres momentos y lugares diferentes, aunque todas ellas comparten un denominador común: la búsqueda de la inmortalidad y el triunfo definitivo sobre la muerte.



  La primera de ellas nos remite a los inicios del Cristianismo, donde el griego Juan el Presbítero parte a Éfeso para escuchar la versión que de la vida de Cristo y los Hechos de los Apóstoles ofrece el judío Yehohanán el Sacerdote, último discípulo directo de Jesús de Nazareth que queda con vida. El origen de un nuevo movimiento religioso, completamente revolucionario para su tiempo y visto desde su dimensión histórica, al margen de los postulados de la Iglesia de Roma.


  En la segunda, el marco temporal es la Guerra de Vitenam, donde un soldado negro, Samuel Johnson, rememora su pasada y ahora lejana vida en el Harlem neoyorkino mientras sufre junto a su patrulla de reconocimiento los fatídicos efectos colaterales del “fuego amigo”. 

   La tercera historia nos desplaza hacia el futuro cercano, con una trama detectivesca donde se plantea el peligroso cóctel que supone mezclar los avances de la biotecnología con la manipulación de seres humanos por parte de una peligrosa secta. 
  El libro me llevó un lustro componerlo y sólo para documentarme sobre la primera parte tuve que dedicarle dos años. La editorial Transbooks (Granada), especializada en libros electrónicos y que apuesta por autores con nuevas propuestas,  difundiendo la literatura tal y como siempre se ha merecido, y no como una simple mercancía más, se propuso incluirla en el catálogo de su colección PiedeMonte.

Pasajes seleccionados de la novela:  En busca de la inmortalidad

Puedes hacerte con ella en: Amazon

©Javier Carrasco 2014

sábado, 30 de agosto de 2014

A la mujer que amo











(Desnudo. Mª Ángeles Eris) 

 Pasan los lugares y el tiempo
pero nuestro amor perdura,
hechizo mágico del corazón
surgido en la jovial noche
alimentado por la ternura y las caricias.
Tu fulgurante  luz es imperecedera
como la del sol que alumbra
y al alma toca con dedos invisibles,
reconfortándola en brotes de pasión y vida.
Cultivemos este amor, preciado tesoro,
que nos colma de alegría y a las sombras ahuyenta
luz y guía en el continuo devenir,
hermosa estrella que nuestro cielo alberga.

 © Javier Carrasco 2014  














jueves, 28 de agosto de 2014

Don Ramón María Del Valle-Inclán


“¿Poeta? Si; yo ya había visto en el fondo de las cosas la distinción de la tristeza, había dialogado con la Luna y comenzaba a descubrir que las rosas guardan el encanto de haber sido mujeres.”

Así tituló D. Ramón Gómez de la Serna la biografía que dedicó a su gran amigo y compañero de fatigas, un libro lleno de encanto y humanidad, de amena lectura que ofrece un fascinante y muy completo retrato de uno de los grandes escritores españoles del siglo XX. El libro me lo recomendó mi compañero de claustro y excelente amigo José Manuel Diez Ballester, doctor en filosofía, y yo desde aquí recomiendo como lectura de gran provecho y  difícil olvido.



Gracias a esta obrita, de gran calado humanístico, nos podemos acercar a la poderosa personalidad de este gran autor que escribió de todo y para todos. Lo que más impresiona de su persona, aparte de su sublime inteligencia, es su marmórea integridad, su ser consecuente consigo mismo en todo momento, hasta el final de sus días, cualidad esta sólo atribuible a los grandes espíritus libres, rebeldes, tan escasos en nuestro tiempo. Así pues, don Ramón no se casa con nada ni con nadie: “Yo tengo que buscar una profesión sin jefe…sin jefe sólo existe el escritor”. En efecto, ejerció de escritor la mayor parte de su vida, y sólo al final, cuando tenía 68 años, aceptó el puesto de director de la Academia Española de Roma, justo antes de morir.





Precisamente esa libertad de espíritu y esa rebeldía le lleva de lleno a convertirse en el escritor bohemio por excelencia, amante de las tertulias de café (el Universal, el Café de Levante, la Granja del Henar...) y del Madrid nocturno, que arremete contra todo aquel que osa “tocarle las narices”, sobre todo periodistas (perdió el brazo en una pelea con un periodista “amigo” suyo), politiquillos de tres al cuarto y mendrugos variopintos. Don Ramón prefería ser libre, escribir sobre lo que le viniera en gana, y nunca dejarse comprar por el poder establecido. Alto fue el precio que tuvo que pagar en la España sulfurosa que le tocó vivir, no muy distinta de la situación que ahora atravesamos, pues la más rotunda pobreza le acompañó a él y su familia la mayor parte de sus días.
Su obra se inicia con escarceos modernistas en la juventud, a la par que su gran amigo el poeta Rubén Darío, como muestran sus “Sonatas” con prosa rítmica, refinada y rica en efectos sensoriales. Aquí aparece su emblemático personaje, el Marqués de Bradomín, “feo, católico y sentimental” una especie de don. Juan chapado a la antigua a la par que mundano, lascivo y bohemio, sin duda el alter ego de don Ramón.


  
Pero será con su obra de teatro “Luces de Bohemía” con la que alcanzará la eternidad, la primera que utiliza el recurso literario del “esperpento” donde lo trágico y lo burlesco se mezclan. Max Estrella, el poeta protagonista lo explica en su célebre intervención de la escena duodécima: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos (alusión a los espejos de un comercio que había en el callejón del Gato) dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemática deformada.”





Secuencia de la película “Luces de Bohemia”( Dir: Miguel Ángel Díez,1985) con la magistral interpretación de Paco Rabal encarnando al poeta Max Estrella.



Aparte de su magnífica obra, “el poeta barbudo” era famoso por sus anécdotas, la mayoría acontecidas en aquellas tertulias nocturnas de los cafés. Don Ramón se encontraba allí en su salsa, rodeado de un público que lo escuchaba sin pestañear. Era el lugar perfecto para no dejar títere con cabeza. Gómez de la Serna ilustra la biografía de Don Ramón con cientos de ellas, a cual más sorprendente, con la veracidad de que él mismo fue testigo en presencia del poeta gallego, o bien les fueron contadas con todo lujo de detalles por los propios hijos de Valle-Inclán.








   Quisiera terminar el artículo/post describiendo una que ilustra a las claras cómo se las gastaba Don Ramón con los listillos y majaderos:
“Un día, contando que entre las arañas es muy corriente la homofagia fue interrumpido por un catecúmeno, que le preguntó:
-¡Qué diablos es eso de la homofagia?
Don Ramón repuso con rapidez:
-El hecho de comer animales de la misma especie…Usted, por ejemplo, sería homófago si comiera besugo.”



Estatua de Valle-Inclán en el Paseo de Recoletos, Madrid



© Javier Carrasco 2014